sábado, 23 de febrero de 2008

la ciudad sin estrellas


y estuve ahí justo al un lado de las nubes y resulto ser sólo aire, masa blanca...para nada memorable y llegué, pise suelo de la ciudad de los pobres corazones, la ciudad de fito. Es bueno poder escaparse un rato, tomar un poco de aire y empezar una vez más o quizás sólo volver o encontrar lo que alguna vez perdí.

Ya no se habla por hablar, porque el silencio paró de gritar, de perturbar y obligarme a pronunciar letras triviales. El pavimento sólo pedía unos pasos, una canción para el momento y una risita saliendo de mi cara y eran las dos de la mañana en aquél hotel perdido en alguna calle anónima de esa ciudad. La paredes crujían, las puertas se cerraban, los turistas dormían y yo era la única despierta, y me escondí en aquel baño con buen olor para darme cuenta que aquí y en la quebrá del ají voi a seguir teniendo insomnio porque a diferencia de las monedas el insomnio es internacional y me va a seguir a donde yo valla. Abrí un rato la cortina, bien despacito para no despertar a nadie y me doy cuenta que acá no hay estrellas, SORPRESA! este no es mi lugar, no es el cielo que siempre ha estado sobre mi, de un momento a otro algo aparece detrás de los edificios...es una estrella, mi buena estrella.

y ahora me doy cuenta que en algún momento las cosas se ven tan mínimas, los problemas son tan insignificantes, y tengo lo suficiente para no necesitar nada que estar vegetando en mi cama con un buen disco y uno de esos nuevos libros, para darme cuenta lo bacán que es despertar y ver a través de la ventana con las hojas del limón chocando contra el vidrio, y arriba quemando el sol. Aunque no puedo evadir que por algunos segundos me perturbe ese típico presentimiento o acorazonada que hace que mi estomago se apriete y sienta ganas de olvidar todo y hacer lo que quizás debería hacer, pero me conozco jamás lo voi a hacer, y no sé si eso está bien...creo que me quedaré con esa duda hasta que logré dejar de ver lo mismo en esas letras.


superstar - sonic youth

miércoles, 13 de febrero de 2008

mala memoria,

porque las polillas son inmortales, las películas siempre estarán al igual que mis calcetines sucios gracias a mi zapatilla rota, y si quedan pocos o quedan muchos ya da igual porque finalmente me quedo con los que tienen un mìnimo de memoria como para recordar lo que hay que recordar, para resistir lo que se tenga que resistir.
porque hay estrechez de corazón en todas las manzanas de esta ciudad...
y cuidado que es contagiosa!

seguiré caminando por esas veredas que cada día están más oscuras, pero eso poco importa...porque ya no se recuerda más, ya no se busca una explicación, sólo se canta y se rie.


easy-faith no more